Málaga, 3 de octubre de 2026. — En torno a 50.000 personas han recorrido esta tarde las calles del centro de la ciudad para reclamar una vivienda digna, alquileres asequibles y el fin de un modelo que expulsa a las vecinas de sus barrios.

La manifestación, convocada por el Sindicato de Inquilinas de Málaga en el marco de la movilización estatal bajo el lema «Hacia la huelga general», ha desbordado la ciudad. La marcha ha recorrido algunas de las principales calles del centro con una participación masiva.

A pesar de lo abiertamente insuficiente de los dos decretos planteados por el Gobierno en los últimos días, su rechazo por parte del Congreso evidencia la distancia existente entre las necesidades de quienes viven y trabajan en las ciudades y las instituciones.

Lo que estamos viviendo no es únicamente una crisis de la vivienda. Es una crisis estructural de un modelo económico que antepone sus beneficios a nuestras vidas. Durante años han convertido nuestros barrios y nuestros hogares en mercancía. Han comprado nuestras casas para especular, han multiplicado el precio de los alquileres, nos han desahuciado y nos han expulsado de nuestras viviendas, transformando así una necesidad básica en una fuente extraordinaria de rentabilidad.

La enorme respuesta de esta tarde demuestra que la crisis de la vivienda es un problema social y político de primer orden. Por eso Málaga ha dicho basta. Basta de alquileres imposibles, basta de desahucios, basta de fondos de inversión haciendo negocio con nuestras casas y basta de una ciudad en la que cada vez resulta más difícil vivir.